De bolsas reutilizables a microplásticos

De bolsas reutilizables a microplásticos
30 enero, 2020 Andrea Bonilla Brunner
In Notas

 

¿Sabías que las bolsas reutilizables pueden llegar a ser más dañinas que las desechables? 

Esto se debe a que al terminar su vida útil, las bolsas de polipropileno y polietileno se descomponen muy lentamente, generando microplásticos dañinos para la salud. 

Algunas de las soluciones más ecológicas son reutilizar bolsas hechas de algodón, bolsas reutilizables de materiales biodegradables y compostables o evitar el uso de bolsas.

A raíz de la reforma de la Ley de Residuos Sólidos de la Ciudad de México publicada el 25 de junio de 2019, las bolsas plásticas desechables están siendo reemplazadas (en su mayoría) por bolsas reutilizables de tela plástica de Polipropileno (PP) y Polietileno (PE) debido a su bajo costo de producción. Cabe resaltar que el PP es de los petroquímicos (que provienen de petróleo crudo) más usados [1].

Sin embargo, estudios publicados por la Universidad de Barcelona en 2019, encontraron que los microplásticos más abundantes en las aguas costeras del Mediterráneo son PE (54.5 %), PP (16.5 %) y poliestireno (9.7 %) [2]Esto se debe principalmente a que el PP tiene un tiempo de degradación muy lento, mayor a los 10 años [3] y hasta 30 años cuando es desechado en tiraderos [4].

 

¿Qué son los microplásticos?

 

Los microplásticos son partículas plásticas de menos de 5 mm de diámetro, estos materiales pueden ser primarios, cuando son fabricados para su uso en la industria, por ejemplo en cosméticos. Cuando los microplásticos primarios se desechan en el desagüe -y al ser tan pequeños- no se filtran en plantas de tratamiento de aguas residuales, por lo que llegan a cuerpos de agua como océanos, ríos y lagos. 

Los microplásticos también pueden ser secundarios, es decir, que se forman por la descomposición de otros desechos plásticos (por ejemplo botellas, bolsas, empaques desechables, ropa, etc.), pues, cuando éstos alcanzan cuerpos de agua, comienzan a descomponerse en elementos más pequeños mediante procesos fotoquímicos (como la radiación ultravioleta), mecánicos (acción de onda) y biológicos (acción microbiana). 

 

Debido a su tamaño y peso, los microplásticos pueden transportarse muy lejos de sus puntos de entrada por corrientes oceánicas [2], siendo consumidos por fauna marina y en consecuencia alcanzando nuestra dieta.  

La acumulación de partículas microplásticas en humanos tiene riesgos potenciales para la salud, tales como citotoxicidad (daño celular provocado por la acción de anticuerpos), hipersensibilidad, respuesta inmune no deseada y respuesta aguda como hemólisis (desintegración de glóbulos rojos) [5].

 

¿Qué podemos hacer?

 

El uso de bolsas reutilizables es una forma de combatir la contaminación ambiental por desechos plásticos, pero los materiales usados actualmente no son eficientes y resultan perjudiciales. Una solución ventajosa a los materiales en el mercado actual es el uso de bioplásticos biodegradables y compostables (como bolsas reutilizables de PLA), dado que estos materiales se descomponen más rapidamente en productos no tóxicos mediante la actividad biológica de microorganismos.

Para mejorar la calidad del medio ambiente es necesario disminuir la utilización de plásticos de un solo uso, pero es más importante reemplazar los materiales dañinos para la naturaleza por materiales más ecológicos.

 

Comments (2)

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