Biodiversidad, cambio climático y epidemias

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10/5/2023

Desde1995 se ha sugerido que la emergencia de nuevas zoonosis o enfermedades que sepropagan de animales a personas esta probablemente correlacionado con el usointensivo de los recursos naturales, mismos que provocan un daño ambiental,pérdida de biodiversidad y por último vulnerabilidad para enfrentar unaemergencia sanitaria [1]. Esta sugerencia ha cobrado más fuerza si comparamosla aparición de nuevos brotes zoonóticos desde 1996 hasta la más reciente en2021 (ver Figura 1). Desde el año 2003, se han presentado brotes globales deSARS (síndrome agudo respiratorio por sus siglas en inglés), Influenza H1N1 en2009-2010, MERS (Síndrome respiratorio del medio oriente) en2012, Ébola en África del 2013-2016, y la pandemia del virus del Zika del2015-2016 [2].

Fig 1. Frecuencia de brotes zoonóticos desde 1996 hasta2021 (COVID19) basado en datos por la Organización Mundial de la Salud (WHO porsus siglas en inglés) [3]

Alcolocar el número de brotes entre 2016 y 2021 en un mapa global, vemos que esen prácticamente en todos los países y en todos los continentes se dio laaparición de estas enfermedades, ver Figura 2.

Fig 2. Mapa de la distribución de brotes pandémicos y sufrecuencia registrados desde 1996-2021 con datos de WHO [3]

Hasta ahora hemos reconocido quesin lugar a duda en los últimos 20 años existió una mayor frecuencia de brotespandémicos, pero la pregunta central es si esa mayor frecuencia se correlacióncon una mayor explotación de recursos naturales valiosos para el desarrollo denuestras sociedades desde las materias primas como celulosas de recursosmaderables, hasta la explotación de minas para la obtención de metales para lafabricación de semiconductores, cerámicas y resinas. Aunado a lo anterior, se debeponderar el peso del cambio climático y cómo éste forma parte de una intricadared de causas y efectos con consecuencias globales [3]. A este respecto se ha analizado una serie de vectores entrecondiciones climáticas y cambios en los ecosistemas y su biodiversidad en elcaso de nuevos coronavirus, de la siguiente forma (ver Figura 3).

Fig 3. El cambio climáticofigura como un motor propulsor de la aparición de nuevas zoonosis como la másreciente a Julio de 2023 de COVID19, ver texto para más detalle [3]

Los diferentes parámetros climáticosse ven modificados desde la temperatura hasta la humedad, mismos que afectanlas interacciones de hospederos (humano), vectores (un insecto u otro aminal) yel propio virus. Las actividades productivas y el cambio climático afectansignificativamente la distribución del hábitat de los vectores (como losmurciélagos y pangolines que se creen que fueron los intermediarios zoonóticosen el COVID-19). Los cambios en el uso de suelo para construcción,deforestación y el incremento de la contaminación del agua y el aire tienencomo consecuencia la interacción entre especies, las cuales incrementan laeficiencia de transmisión de virus y afectan al sistema inmune de los hospederos.

Tomemospor un momento el caso del COVID-19 y como conectamos los cabos sueltos con losmurciélagos, haciendo alusión a la pregunta del título de este ensayo -quehasta este punto se espera que tenga sentido-, podríamos proponer lo que Guptaet al. (2021) ha sugerido:

…” El efecto del cambioclimático en los murciélagos y su hábitat y su probable correlación con laemergencia del SARS-CoV-2 tiene entre sus aristas muchas intervenciones antropogénicassobre el hábitat natural de los murciélagos, lo que como consecuencia haprovocado una mayor probabilidad de contacto con los humanos, quienes somossusceptibles al SARS-CoV-2. Las variaciones climáticas y los factoresantropogénicos han resultado en un incremento en el estrés a los propios murciélagosque son portadores de varios coronavirus. Tales cambios en la fisiología del murciélagohan ayudado en la creación de variantes mutantes capaces de infectar a loshumanos”.

Nuestrahabilidad de prevenir futuras pandemias y estar preparados en el lugar precisodonde ocurrirá aún esta limitado, pero lo que sí sabemos es que existe un nexocon la modificación del hábitat de los portadores (animales e insectos). Normalmente,esa modificación es propulsada por la agricultura, misma que ya está reconocidacomo el principal factor que asegura la emergencia de nuevas enfermedades en elfuturo [4][5]. En ese sentido, las propuestas y estudios sobre el uso yaprovechamiento de los recursos naturales han sido extensos y variados desde elpunto de vista de economía circular, los límites planetarios propuestos porJohan Röckstrom, o de una economía limitada a fronteras regionales y cada vezmás locales, así como la búsqueda e investigación de materiales innovadores quesean compatibles con los hábitats naturales.

Un ejemplo muy claro que conecta la agricultura intensiva con el mar es larecurrencia de una masa de sargazo en el atlántico [6]. Esta masa gigante dealgas que en un principio fue nombrada por los marineros de Cristóbal Colóncomo salgaso, ya que recordaba a una variedad de pequeñas uvas dePortugal [6], pueden ser fuentes naturales de alginatos, celulosas yfucoidanos. Los alginatos son polímeros de azúcar de ácido malurónico (M) ygulurónico (G) conectados en bloques en tándem G-G, M-M, o G-M con diversasaplicaciones desde la industria cosmética, alimentaria hasta farmacéutica comoagentes espesantes, espumantes, estabilizantes de emulsiones, entre otras. Enel caso de la celulosa, son cadenas de glucosas conectadas que forman parte delas paredes celulares de las plantas y algas. Los principales usos van desde elmás conocido en la industria papelera hasta el menos difundido como lafabricación de nanopartículas o microfibras para la industria textil. Porúltimo, los fucoidanos son ampliamente investigados en diversos campos de labiomedicina como anti-inflamatorios, inhibidores de interacción de adhesióncelular hasta bloqueadores en el reconocimiento a nivel molecular de proteínas.

A la luz de que la agricultura intensiva que provoca el aumento de sargazo en elAtlántico, éste puede valorizarse dependiendo del punto de vista filosófico yasea parte de un sistema circular de límites regionales que comprenden el Mar Caribe,el cual se extiende desde Sudamérica hasta las costas de Florida, pasando porel caribe mexicano, o cómo una respuesta planetaria que como consecuencia gravefragmentan los límites planetarios de la biodiversidad, ya que paradójicamentea pesar de que el ambiente marino donde crece es rico en nutrientes, es a suvez un desierto biológico, esto es conocido como la paradoja de Ryther [6].

EnBioPlaster Research Inc. Somos concientes de que el diseño y la investigaciónde materiales es algo más profundo y complejo que requiere del estudio desdelas materias primas que provoquen el menor impacto posible, desde su extraccióno síntesis hasta su disposición final. La próxima vez que consideres el uso yaprovechamiento de recursos materiales, considera en términos cristianos si escomo un caldo de murciélago que provocaría la siguiente pandemia.

 

Referencia:

[1] Madhav N, Oppenheim B, Gallivan M, et al. Pandemics:Risks, Impacts, and Mitigation (2018) In: Jamison DT, Gelband H, Horton S, etal., editors. Disease Control Priorities: Improving Health and ReducingPoverty. 3rd edition. Washington (DC): The International Bank forReconstruction and Development / The World Bank. Chapter 17. Available from: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK525302/ doi: 10.1596/978-1-4648-0527-1_ch17

[2] Torres Munguía, J.A., Badarau, F.C., Díaz Pavez,L.R. et al. (2022) A global dataset of pandemic- and epidemic-pronedisease outbreaks. Sci Data 9, 683

[3] Gupta, S., Rouse, B. T., & Sarangi, P. P. (2021).Did Climate Change Influence the Emergence, Transmission, and Expression of theCOVID-19 Pandemic? In Frontiers in Medicine (Vol. 8)

[4] Jones, B. A., Grace, D., Kock, R., Alonso, S., Rushton,J., Said, M. Y., McKeever, D., Mutua, F., Young, J., McDermott, J., &Pfeiffer, D. U. (2013). Zoonosis emergence linked to agriculturalintensification and environmental change. Proceedings of the National Academyof Sciences, 110(21), 8399–8404;

[5] Lawler OK, Allan HL, Baxter PWJ,Castagnino R, Tor MC, Dann LE, Hungerford J, Karmacharya D, Lloyd TJ,López-Jara MJ, Massie GN, Novera J, Rogers AM, Kark S. The COVID-19 pandemic isintricately linked to biodiversity loss and ecosystem health. Lancet Planet Health. 2021 Nov;5(11: e840-e850